A los 12 años cuando me enteré que era adoptada sentí que esa era mi lugar en este mundo, tuve una niñez muy feliz junto a ellos. Mi papá falleció hace 9 años pero nunca se enteró que yo sabía la verdad,
Yo era su regalona y le prohibió a mi mamá que me contara la verdad, Yo fui abandonada en el Hospital Emilio Civil a las dos horas de nacidas y estuve allí hasta los cuatro meses que le salió la adopción a mi papá. Todos los días le doy gracias a Dios por la familia que me regaló, me siento muy orgullosa de ser quien soy y de haber tenido la posibilidad de crecer junto a una familia, soy luchadora, perseverante, entusiasta, alegre, optimista, simpática, divertida, y sobre todo agradecida de la vida y todo eso se lo debo a mi mamá y a mi papa.
Por eso estoy de parte de el señor Carlos Ciurca para que cambien la ley de Adopción y tantos niños que se encuentran hoy en la casa cuna sean adoptados y puedan creer que existe otra vida, la de vivir con afectos, con el vínculo más necesario y primario que es el de tener una FAMILIA.